La historia de la arquitectura danesa no se resume tan solo en los genios Jørn Utzon, Arne Jacobsen y otros gigantes de la arquitectura. Abarca además las circunstancias culturales, históricas y políticas del pequeño país nórdico y es una visión de la vida de sus gentes a lo largo de los siglos.

El desarrollo de la arquitectura danesa se remonta al período vikingo. Y si bien los campamentos militares de la época vikinga, que datan de 1000 d.C., son los primeros testimonios de lo que se considera arquitectura danesa, esta asociación no es la primera que se nos viene a la mente al referirnos a ella.

Hoy, remite más bien a las maravillas estéticas de la Ópera de Sídney, La Défense de París o incluso el proyecto World Trade Center II, el ejemplo más reciente de éxito de la arquitectura danesa.

Como tradición, la arquitectura danesa ha crecido mucho en los últimos 70 años. Tras la Segunda Guerra Mundial, un interés particular en nuevas formas se estiló en numerosas construcciones de la época: las casas presentaban plantas irregulares, techos planos, espacios amplios y comunicados y grandes fachadas de cristal. Una de las manifestaciones más evidentes es el Hotel SAS de Copenhague, ejemplo de modernismo clásico con formas sencillas y rígidas. El hotel se convirtió en símbolo del buen gusto y es considerado un “gesamtkunstwerk”, una auténtica obra de arte diseñada en su totalidad por Arne Jacobsen, desde la fachada del edificio hasta los cuchillos y tenedores del restaurante. Pese a las reformas en su interior, esta experiencia impresionante aún sobrevive en una sola habitación, la habitación 606, tal y como cuando el hotel abrió sus puertas por vez primera.

Habitación 606 del Hotel SAS, que conserva el diseño original, proyectada por Arne Jacobsen. En la foto, se aprecian los famosos sillones Egg (izquierda) y Swan (derecha), así como las sillas Drop (fondo), de Republic of Fritz Hansen

Símbolo por antonomasia de la ciudad, la Casa de la Ópera de Sídney es otro ejemplo de la arquitectura danesa en la que Jørn Utzon imprimió un diseño expresionista con sus icónicas conchas blancas. Hasta la fecha, el legado de Utzon en Sídney vale su peso en oro. La reciente decisión de reconstruir el interior respetando el plano original del arquitecto, del cual una parte se dejó de lado, demuestra que su estilo único es aún relevante y respetado en el mundo entero.

Dibujo realizado por Jørn Utzon – Sydney Opera House / Foto: State Archives, NSW

La fama de la arquitectura danesa está encabezada hoy por Bjarke Ingels y su firma BIG. Gracias a proyectos de talla como World Trade Center II, la nueva sede de Google y la Galería Serpentine en Hyde Park, el arquitecto danés logró hacerse un nombre en muy poco tiempo. Con su manifesto “Yes is more”, en respuesta a la expresión “Menos es más”, Ingels asegura que no hay proyecto que le quede grande. Ingels y su estudio BIG representan una ruptura con la arquitectura danesa tradicional vigente hasta entonces. Si para Ingels ni siquiera el cielo es el límite, no cabe duda de que las próximas intervenciones de este controvertido arquitecto darán mucho de qué hablar.

Via 57 West del Grupo BIG / Foto: Grupo BIG

Una cosa está clara: la fama de la arquitectura danesa llegó para quedarse en el panorama internacional y la nueva generación de exponentes daneses está dispuesta a provocar e inspirar con sus ideas y enfoques innovadores.