Diez reflexiones sobre la identidad del diseño danés según el curador del Museo de Diseño de Dinamarca, Lars Dybdahl

Naturalmente no existe algo que podamos llamar de identidad estática del diseño danés. Sin embargo, desde una perspectiva que contempla tanto las prácticas históricas y contemporáneas como el futuro del diseño en Dinamarca, hay al menos diez puntos centrales para cualquier discusión de identidades y valores del diseño nacional.

1. El encuentro con lo nuevo que llegó de afuera – moderación en el diálogo con el extranjero

La cultura de productos y de diseño daneses se formó a raíz del encuentro con lo nuevo, que llegó de afuera – posturas mediadoras y modificadoras, así como tradiciones que se han desarrollado durante muchos años de intercambio con el extranjero, especialmente con el resto de Europa y durante el siglo XVIII, con Estados Unidos y Japón. En la actualidad, el diálogo incluye a Brasil y otros países de los BRICS. El diálogo internacional normalmente se conecta con análisis, un gran potencial innovador y soluciones de diseño con elaboraciones de características técnico- funcionales de productos.

2. Construir puentes – ‘preservar la continuidad del desarrollo’

Hasta los años 60, la industria y cultura moderna urbana fueron comparadas y medidas de acuerdo con el significado de la agricultura y artesanía tradicional. En lugar de un enfrentamiento de clases, la política danesa se ha cimentado en base a colaboraciones y un modelo de bienestar social. En el campo del diseño, ello supuso un equilibrio profesional entre tradiciones consolidadas y procesos de modernización. En cuanto a la estética del diseño, la norma no sufrió mudanzas radicales, mientras la cultura del diseño ha tratado de “preservar la continuidad del desarrollo” (crítico de diseño italiano Augusto Morello, 1958). 

3. Habitabilidad – creación de una atmósfera (nórdica)

Ya en la década de 1920 los funcionalistas daneses se habían distanciado de los conceptos de interiores internacionales y de vanguardia. Ni la “máquina para habitar” de Le Corbusier ni el ideal de interior espartano y frío de la Bauhaus gozaron de popularidad en Dinamarca. Con una tradición nórdica que rinde culto a la calidad en lo que a cultura de interior se refiere – y, por ende, un cierto quiebre entre la estética de la vivienda y la esfera pública – esa era también la óptica compartida por los diseñadores daneses después de la Segunda Guerra, centrada en refinar los ideales de vivienda moderna, sencilla y acogedora. La carpintería de los muebles daneses, su diseño y el alto nivel de hechura son huellas profundas que han caracterizado la atmósfera nórdica ligera y clara del hogar – y que siguen latentes, en una era en que lo vintage y el retro son fuertes marcadores de la calidad, de lo renovable y de la autenticidad de aquellos tiempos.

Lámpara PH 3.5-2.5 del arquitecto Poul Henningsen (PH). Primera versión de la lámpara de 1926-27

4. Estética de las herramientas, simplicidad y detalles

Incluso cuando la estética industrial influencia el diseño danés, como en el diseño de aparatos, las referencias en cuanto al uso de herramientas son altamente consideradas: en refinamiento y exposición honesta de construcciones; en simples detalles de cada objeto; en el instigador de asociaciones orgánicas; en formas pulidas que sugieren la presencia de las manos, en el cultivo de materiales, etc. Todo ello en un esfuerzo fundamental por realizar y presentar un “relleno de producto” de calidad y compatible con el cuerpo y a favor del usuario, y por dejar que el producto se comunique por sí solo acerca de su uso.   

5. (Artes y) oficios como fuente de innovación para el diseño industrial

La tradición de artesanos daneses por perfeccionar tanto el concepto como la forma, así como la profundización del carácter y de los tipos de materiales y potenciales, ha enriquecido la calidad del diseño industrial danés. Sobre todo cuando el artesano también actúa como diseñador, y, de esta forma, permite el diálogo entre las prácticas del artesano y los procesos que lo conducen al diseño del producto. En consecuencia, la textura y el alto grado de conocimiento de materiales constituyen un recurso histórico que comparten el artesano danés y el diseño de mobiliario e industrial.  La artesanía no está considerada como forma obsoleta de fabricación preindustrial sino como calidad emocional, inteligente y sensitiva.

Silla Bull, Hans J. Wegner, de 1961

6. Valor simbólico y asociativo

La paz, la armonía, lo funcional y lo discreto, el desprendimiento y la flexibilidad y el profundo respeto al trabajo son algunos de los clichés en torno al diseño danés. De esta forma, se ignora la conciencia precisa del valor simbólico de la forma, su potencial creador de imágenes e instigador de asociaciones, que con gran fuerza renovadora se manifiesta en 1945 en todo el campo del diseño danés. La cultura visual de productos ahora tiene un mayor valor que el anonimato, un quiebre evidente que apunta más al diseño actual escultural y significativamente interactivo que al ‘funcionalismo’ de entreguerras.

7. Perfil social y empático – el usuario en la mira

En su mediación entre producción y mercado, los diseñadores daneses han mantenido su objetivo en el usuario y en su relación con el producto. El cuidado social y reflexiones ergonómicas se convirtieron así en algunas cualidades empáticas del diseño danés. El clima social, mental y económico en la expansión del estado de bienestar social también fomentó el desarrollo de herramientas de apoyo a usuarios con discapacidad física e instrumentos técnico-médicos para los sectores sociales y de salud. El modelo de desarrollo de productos entre diseñadores e industria se convirtió en una referencia en este ámbito.

8. Postura antiautoritaria – unión de esfuerzos

La tradición danesa de visiones críticas, liberales y de desafío a figuras autoritarias en busca de responsabilidad compartida y cambios, participación y expresión propia, ha abierto el debate democrático sobre problemas de diseño de toda índole. Con este factor no jerárquico se abre paso a lo experimental y a la innovación, a sentimiento de comunidad y de enfrentamientos constructivos en los estudios y equipos de diseño. El empeño de muchos diseñadores daneses en crear productos de calidad pedagógica cumple un papel fundamental en ese contexto.

Muebles infantiles de FLEXA

9. Imperativo ecológico – sustentabilidad

Gracias a sus iniciativas y dinamismo profesional, muchos diseñadores críticos hicieron contribuciones esenciales en la década de los 70 en Dinamarca para legislar sobre la nueva concienciación ambiental, los criterios de sustentabilidad y métodos de trabajo, los cuales se fueron puliendo en los años 1990, año en que el ‘diseño verde’ danés entró en acción. En paralelo a la creciente preocupación por los asuntos ambientales en la agenda política de Dinamarca e internacional, los diseñadores mejoraron sus aptitudes de cara al incipiente desarrollo sustentable y a la cultura de productos. Tanto es así que las demandas de los consumidores y las leyes acabaron por imponer obligaciones de corte ambiental a los fabricantes. Por su parte, el comercio justo en Dinamarca dio origen a nuevas perspectivas de diseño y sustentabilidad.

10. El nuevo temperamento – diseño danés en el contexto global

El boom del diseño de los 80 y el camino hacia una nueva responsabilidad de los años 90 debilitaron en apariencia la ola moderada del diseño danés. Muchas semillas de un presente y futuro eficaz de diseño fueron sembradas durante aquellas décadas: la liberación de un nuevo temperamento expresivo e innovador junto a las nuevas tecnologías y un mayor compromiso humanístico y sustentable en el debate sobre las necesidades humanas y sociales. El deseo necesario de pensar más allá de la ‘tradición nacional’ y las ansias por contribuir en una nueva agenda internacional, donde los productos indiferentes nunca serán un trabajo para el preciado diseñador.

(texto extraído del libro Design Dinamarquês: mestres e ícones, elaborado en virtud de la exposición homónima, celebrada en el 2014, en el Instituto Tomie Ohtake, en conjunto con el Designmuseum Danmark)