Home Office: consejos prácticos

La última entrega de nuestra serie Home Offices nos plantea algunas ideas para inspirar y replicar en el ambiente de trabajo.

Si bien para muchos trabajar desde la casa supone un ahorro importante de tiempo y es sinónimo de comodidad, para otros puede ser un verdadero quebradero de cabeza. En efecto, un contexto de trabajo más relajado y familiar puede disminuir la concentración de los que gozan de esta situación y predisponerlos a pasarse el día en pijama. Pero ojo: eso de recostarse en el sofá con el laptop sobre las piernas se acabó. El home office requiere un cierto tono formal pero más relajado que el de tu oficina convencional.

A continuación, algunas recomendaciones que te pueden ayudar a la hora de planificar tu espacio laboral.

Elige un lugar para tu escritorio

Para que tu día sea productivo, es imprescindible reservar una zona de tu casa cuyo destino exclusivo son tus actividades profesionales. No tiene por qué ocupar mucho espacio. Usa lo que tengas a mano como separador natural: una lámpara con estilo o una alfombra bastan para surtir el mismo efecto.

Si no dispones de una estancia para tu escritorio, busca alternativas. Siempre hay margen para designar un espacio específico, ¡pero nada de trabajar en la cama!
Foto: Pinterest.

 

Una alfombra o un papel pintado son maneras prácticas y eficientes de cómo delimitar tu home office.
Foto: Pinterest.

Foto: Pinterest.

La organización es clave

Concentrar tus actividades profesionales en un solo ambiente requiere de organización. Es fundamental para no perder tiempo buscando útiles, administrando plazos de entrega o distrayéndote con cachivaches. Ordenar tu espacio de trabajo evita que los materiales estén esparcidos por toda la casa.

Sácale partido a la autonomía: personaliza.

La organización es crucial y lo interesante de tener tu oficina en casa es que puedes seguir una pauta de organización que se ajuste a tus necesidades. ¿Que no te gustan los archivadores metálicos de oficina? ¿Que te molesta el sonido del teléfono? ¿Que ya no soportas el aire acondicionado? Usa la creatividad para decorar tu home office a tu pinta, con elementos que te hagan más sentido. Pero recuerda que los materiales que elijas para tu oficina estarán ahí para ayudarte a trabajar y no para distraerte de tus quehaceres.

El toque alegre y personal está en los detalles dorados, en sintonía con el estilo minimalista del home office.
Foto: Pinterest.

Ilumínate y prioriza la luz natural

Los beneficios del sol son muy valorados por los daneses: proporciona calor y vitamina D, estimula el cerebro y te hace sentir concentrado y dispuesto. No pases por alto estas ventajas al elegir el lugar para implementar tu oficina. Ventanas amplias ofrecen mayor ventilación e incidencia lumínica natural, y, de paso, si haces un break te ayudan a descansar la vista con el paisaje.

Al caer la noche, usa lámparas que te proporcionen buenos momentos de lectura. Te aconsejamos que, en lugar de instalar focos de pared, inviertas en lámparas de escritorio o de pie. Con ellas podrás cambiar la disposición del ambiente cuando lo desees y además estarás creando una atmósfera intimista.

Lámpara AQ01™, de Lightyears; silla Series 7™, de Arne Jacobsen por Fritz Hansen; mesa Little Friend, diseñada por Kasper Salto.
Foto: acervo Fritz Hansen

Lámpara de Lightyears; mesa de GamFratesi.
Foto: acervo Fritz Hansen

Crea un espacio cómodo y ergonómico

A menudo el trabajo exige que pasemos horas frente a la pantalla del PC, por ello nunca está de más invertir en artículos de oficina que aporten comodidad. La ergonomía estudia la adaptación de los objetos con vistas a satisfacer las necesidades de confort y eficacia del usuario. Busca paliar el malestar surgido en horas de trabajo como dolores de pie y de columna así como problemas de la vista. Algunos aspectos a considerar cuando trabajes en tu home office: ajusta la silla a una altura de modo que tus pies siempre estén apoyados firmemente en el suelo o en un reposapiés, tu antebrazo debe quedar paralelo al suelo a la hora de teclear y la pantalla a una distancia que te permita visualizarla totalmente sin tener que hacer movimientos exagerados con la cabeza.

Silla Oxford™ Premium, de Arne Jacobsen por Fritz Hansen; mesa Little Friend, de Kasper Salto; lámpara Caravaggio™, de Cecilie Manz por Lightyears.
Foto: acervo Fritz Hansen.

Usa la nube

Las herramientas digitales han llegado para facilitar nuestras vidas. Entre muchas de ellas, el almacenamiento en la nube puede ser el gran aliado de tu home office: a parte de no ocupar el (cada vez más escaso) espacio físico, puede ser tu salvación si llegaras a perder los apuntes de aquella reunión tan importante con un cliente o de una presentación para un socio potencial.

Rodéate de plantas

Una planta es la decoración perfecta para tu home office ya que aporta a tu casa elementos que vienen de afuera. Además, no es lo suficientemente llamativa como para distraerte. Otra ventaja de las plantas es que pueden pasar un par de días sin riego. Dicho de otro modo, no hace falta ni que te acerques a tu home office los fines de semana.

Una planta pequeña trae color y un toque de vida a la estancia.
Foto: Pinterest.

Plantas denotando el aspecto natural y centelleante del ambiente, insertas en un espacio compuesto con maderas de roble.
Foto: Pinterest.

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